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La cirugía fast-track y los protocolos ERAS permiten reducir el tiempo de estancia hospitalaria

El entorno hospitalario ha evolucionado en los últimos años hacia un hospital cada vez más quirúrgico y en el que la estancia hospitalaria ha ido perdiendo peso.

Para constatar esta afirmación basta con observar cómo desde el año 2000 el número de quirófanos en España ha crecido un 24,4% mientras que el de camas ha ido disminuyendo. Esta constatación es prácticamente la misma en el resto de países de la Unión Europea.

La evolución de la infraestructura física de los quirófanos hace que el coste asociado a la actividad quirúrgica sea cada vez más elevado. Estas son las razones principales:

  • La adaptación de los quirófanos a los requerimientos de seguridad.
  • El incremento de la complejidad de las intervenciones quirúrgicas.
  • Una mayor disponibilidad de herramientas tecnológicas al servicio de los profesionales.

Así pues, la mejora de la eficiencia de los procesos quirúrgicos es uno de los aspectos más en boga para diseñar el funcionamiento del hospital del futuro, eminentemente quirúrgico, y cabe destacar el aumento que se está produciendo en el desarrollo de protocolos relacionados con la rehabilitación.

El origen de la rehabilitación multimodal

La rehabilitación multimodal ha surgido como una de las grandes revoluciones de la cirugía en los últimos años. Su objetivo es reducir el impacto del estrés perioperatorio y acelerar la recuperación mediante la disminución de complicaciones y el tiempo de convalecencia de los pacientes. En este sentido, el estrés se relaciona con aquellos factores que desequilibran el organismo amenazando la homeostasis.

La importancia de lo señalado previamente radica en la evidencia de que la morbilidad postoperatoria es el resultado de un conjunto de factores que dependen tanto de la propia intervención quirúrgica como de la respuesta a la misma y de sus consecuencias. Para reducirla se requiere una serie de actuaciones que van desde una adecuada información preoperatoria, para que el paciente sepa lo importante que es su implicación en la resolución de su proceso, hasta acciones encaminadas a reducir el estrés, controlar el dolor y modificar los cuidados perioperatorios.

La cirugía fast-track y los protocolos ERAS

En este contexto apareció la “cirugía fast-track”. Este protocolo incluye diferentes técnicas anestésicas, de control del dolor, rehabilitación más agresiva o nutrición oral precoz. Con estos procedimientos se pretende reducir la respuesta al estrés quirúrgico y la disfunción de órganos y así acortar de forma muy significativa el tiempo requerido para una recuperación completa. 

El pionero de este enfoque ha sido el cirujano Henrik Kehlet (Copenhague, Dinamarca, 1975) y de este cuerpo de doctrina nació el ERAS – Enhanced Recovery After Surgery o recuperación mejorada tras la cirugía) -, y los procedimientos de rehabilitación multimodal (RHMM).

Los protocolos ERAS recogen tanto indicaciones preoperatorias, como intraoperatorias y postoperatorias.

Estas son, a modo de resumen, los procesos principales de los protocolos ERAS:

  • Desarrollo de una educación e información preoperatoria, además de la preparación antes de la intervención.
  • Atenuación la respuesta al estrés quirúrgico.
  • Limitación del dolor y las náuseas y vómitos postoperatorios mediante técnicas anestésicas, analgésicas estimulando la movilización precoz y agresiva.
  • Uso de la técnica de la nutrición enteral precoz y rechazo de la instalación de drenajes (o la retirada precoz de los mismos si se han instalado).

Resultados de la aplicación de los protocolos ERAS

En general, los resultados esperados son los siguientes:

Para los pacientes

  • Reducción de complicaciones, tiempo de estancia y acelerar la recuperación.
  • Mejora de la transferencia del paciente, primero de la medicina primaria al hospital, y posteriormente su regreso a la medicina primaria.
  • Empoderamiento del paciente de manera que sea capaz de tomar decisiones y participar en su proceso.
  • Seguimiento del paciente durante todo el proceso quirúrgico.
  • Aumento de la calidad de la atención percibida y su satisfacción.

Para el equipo quirúrgico

  • Estandarización de determinados procesos.
  • Optimización de recursos.
  • Creación de líneas de trabajo.
  • Mejora del trabajo en equipo.
  • Enriquecimiento del trabajo y empoderamiento del personal no médico implicado en el proceso quirúrgico.

Para la administración

  • Aumento de la calidad ofrecida.
  • Ahorro económico.

De hecho, diversos estudios han cuantificado los efectos de la implantación de este tipo de modelos, traduciéndose en una menor duración de la estancia hospitalaria (en un 30% a 50%) y reducciones similares en las complicaciones. Por su parte, también se reducen los reingresos y los costes.

¿Cómo implantar estos protocolos?

La ERAS Society, sociedad profesional internacional sin ánimo de lucro que promueve, desarrolla e implementa protocolos ERAS, publica guías actualizadas para diferentes tipologías de intervenciones quirúrgicas. El área en el que más guías se han definido y publicado es en cirugía digestiva, urología, ginecología y ORL, y se están desarrollando actualmente guías para cirugía ortopédica y torácica.

Los principales pasos para implantarlos son los siguientes:

  1. Creación de un equipo de trabajo multidisciplinar.
  2. Adaptación de la guía a las particularidades y problemáticas de nuestro hospital.
  3. Identificación de los recursos humanos y técnicos necesarios.
  4. Definición de las responsabilidades de los diferentes actores en las distintas fases.
  5. Concreción de un conjunto de indicadores para evaluar los resultados.
  6. Implementación de mecanismos de evaluación continua.

Estos son algunos de los protocolos que contribuyen a mejorar la eficiencia en el hospital quirúrgico. Se prevé que en los próximos años el número de quirófanos aumente y la aplicación de estas estrategias será más importante que nunca para contribuir a la mejora de la eficiencia en el entorno hospitalario.

 

Referencias clave

Página web de la ERAS Society, la cual contiene un acceso a las guías actualmente publicadas y otros temas asociados.

Ljungqvist O, Scott M, Fearon KC. Enhanced Recovery After Surgery. A Review. JAMA Surg. 2017;152(3):292-298. doi:10.1001/jamasurg.2016.4952.

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