Spanish
Français

El abordaje de la eficiencia en las organizaciones de salud: cambio de paradigma

Generalmente se ha actuado mucho sobre la reducción del coste de la prestación, y muy poco sobre las otras medidas. De hecho, uno de los principales mecanismos de incentivación de la eficiencia que ha utilizado el regulador ha sido la introducción de los sistemas de pago por procesos o GRD, a partir de los años 80, aunque con un calendario distinto de adaptación en cada país de la OCDE.

La introducción de estos sistemas de financiación ha provocado la necesidad de mejorar u optimizar el proceso asistencial, mediante reducciones de la estancia media, mejorar la productividad u ocupación de los recursos, "ambulatorizar" los procesos quirúrgicos y médicos, etc. Sin duda, las mejoras han sido significativas, pero también es cierto que básicamente se está actuando en una única dirección, y cada vez más sofisticada y compleja, pues las “ganancias” futuras en mejora de la eficiencia son menores (es la llamada curva de rendimientos decrecientes).

En una primera etapa (fase inicial del pago por proceso), se puso un énfasis en reducir la duración de los procesos asistenciales, lo que redujo rápidamente la estancia media. Casi en paralelo, se inició el proceso de sustituir la actividad con hospitalización por procesos ambulatorios, a medida que la tecnología médica lo iba permitiendo. Esto ha llevado a una mejora progresiva en la productividad de los recursos, ya sea medida en ocupación o rotación de recursos instalados (camas, quirófanos, etc.) o en actividad por profesional sanitario. Desde hace unos años hemos entrado en una nueva fase para mejorar el coste por acto, mediante técnicas de gestión importadas desde otros sectores: Lean Management, Six Sigma...

Este primer enfoque de mejora de la eficiencia ha puesto el énfasis en la optimización del proceso asistencial, ya sea reduciendo o "ambulatorizando" el proceso asistencial, o bien mejorado los servicios indirectos (laboratorios, farmacia, radiología) o los gastos generales (logística, suministros, hostelería). El elemento disparador ha sido el cambio en el sistema de financiación introducido a partir de los 90: el pago por proceso.

Avanzamos en una dirección correcta, pero siempre en la misma dirección. ¿Y si existiesen otras vías complementarias poco exploradas? ¿Podemos pensar y actuar de forma distinta? Sin duda la respuesta es afirmativa, y en cierto modo hay que hacer evolucionar el paradigma de búsqueda de la eficiencia en los hospitales. El enfoque actual se basa en hacer más con los mismos recursos, pero ¿no deberíamos plantearnos si hacemos lo adecuado? ¿Y si debemos hacer menos, pero sólo lo correcto?

Este nuevo escenario consiste en centrar una parte importante del debate de la eficiencia o de la mejora del gasto sanitario en el área clínica:

  • Cuidados seguros: ¿es posible reducir los costes asociados a la seguridad del paciente?
  • Cuidados adecuados: ¿podemos reducir las actividades clínicas que no generan valor asistencial, que no son coste-efectivas?
  • Cuidados estandarizados: ¿es factible reducir la variabilidad clínica?

En los tres casos, la respuesta es conocida desde hace tiempo... y por supuesto, es afirmativa. El impacto económico es elevado. En el caso de la seguridad del paciente, tras la publicación del To err is human [1] prácticamente todos los países de la OCDE han realizado su encuesta para medir el número de eventos adversos (Reino Unido, Francia, España, etc...). En algunos casos se han realizado estudios específicos sobre los costes de la no seguridad. A título ilustrativo, los costes evitables de la no seguridad en España fueron cuantificados en 700 millones de euros anuales [2] (véase también, en HealthLines La no seguridad del paciente: ¿somos conscientes de lo que supone?).

Por otro lado, desde hace un tiempo se ha activado el debate sobre los cuidados adecuados, bajo el concepto de Right Care. A título ilustrativo, dos ejemplos: la lista de prácticas clínicas que no deberían hacerse debido a su nula o escasa evidencia científica del NICE del Reino Unido, Do not do recommendations [3], alcanza ya casi 1.000 actos. En los EE. UU, la lista del Choosing Wisely [4] contiene 250 recomendaciones de cuidados adecuados en el momento adecuado, elaborada por 50 sociedades científicas del país.

En relación a la variabilidad clínica, su impacto ha sido ampliamente documento en numerosos estudios: variabilidad en los resultados clínicos, utilización innecesaria de recursos, mayores costes de atención, menor nivel de eficiencia de los servicios (más gasto e iguales resultados), menor efectividad de las acciones médicas (más acciones e iguales resultados).

En resumen, este segundo enfoque pone el énfasis en los cuidados clínicos adecuados, seguros y con baja variabilidad. Sin embargo, a diferencia del anterior, existen tres elementos que hacen más compleja su adopción y difusión por parte de las organizaciones sanitarias:

  • Requiere un fuerte liderazgo clínico para su implantación.
  • Necesita un periodo de ejecución, y por lo tanto, de observación de resultados generalmente largo.
  • Exige un cambio en los incentivos económicos asociados, ya sea el modelo de financiación de los hospitales como la retribución de los profesionales, que debería premiar más la calidad (e incluso la menor actividad pero adecuada) que la productividad de los procesos.

No se trata, pues, de abandonar un enfoque (optimizar el proceso asistencial) por otro (cuidados apropiados y seguros). Tan solo con poner el mismo empeño en ambos tendríamos más posibilidades de mejorar el valor aportado por las organizaciones sanitarias.


Referencias

[1] Kohn, Linda T. et al. To Err is Human: Building a Safer Health System Institute of Medicine (U.S.). Committee on Quality of Health Care in America. Editado porNational Academies Press, 2000.

[2] Revisión Bibliográfica sobre Trabajos de Costes de la “No Seguridad del Paciente”. Ministerio de Sanidad y Consumo. Informes, Estudios E Investigación 2008.

[3] National Institute for Health and Care Excellence. www.nice.org.uk/usingguidance/donotdorecommendations/

[4] Choosing Wisely. www.choosingwisely.org/

Sobre el autor

< Volver

 

Comentarios (0)

No hay comentarios.

Escribe tu comentario

Acepto la política de privacidad de Antares HealthLines y cedo mis datos personales para recibir más información

 

Copyright © 2016 Antares Consulting.