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8 prácticas de referencia en el abordaje del Ictus

A continuación ofrecemos a los lectores de Antares_Health_Lines un breve sumario con las 8 prácticas de referencia en el tratamiento del Ictus y la enfermedad isquémica y su impacto en el sistema sanitario de Ontario. Se comparan resultados de 2003/4 con los recogidos en 2009/2010.

1.    El Ictus puede prevenirse con una gestión mejor de los factores de riesgo, como la hipertensión, la enfermedad cardíaca, la diabetes y el tabaquismo.

  • La tasa de visitas a urgencias por Ictus o Ataque Isquémico Transitorio por cada mil adultos se redujo un 5%, de un 2,0 a un 1,9.
  • La tasa de hospitalización por Ictus cayó un 12%, de 1,7  por mil a un 1,5.

  • La proporción de pacientes que recibieron anti-trombóticos,

    anti-hipertensivos, anti-lípidos  al alta ha aumentado considerablemente

    en este periodo, de un 19,9% a un 52,1%.



2.    Los pacientes con ataques isquémicos transitorios o ictus no discapacitante y de estenosis carotidea del 70-99% deben ser sometidos a endarterectomía durante las dos semanas posteriores al ataque (salvo contraindicación).

  • El promedio para los tiempos de espera para la endarterectomía ha caído drásticamente de 46,5 días a 20. Esta mejora se asocia a la designación de clínicas especializadas, que en algunas zonas de la provincia dejaron la media por debajo de las dos semanas.

  • La mayoría de pacientes son sometidos a imagen carotidea en el

    mismo hospital al que han acudido por Ictus o Ataque Isquémico

    Transitorio o bien tienen la prueba programada al alta. Este porcentaje

    crece del 62, 4% al 91,9.



3.    El Ictus es una emergencia médica: cuanto antes llegue el afectado al hospital, más opciones tendrá de que el tratamiento revierta los efectos del ataque. Debe coordinarse un protocolo de respuesta rápida: todo profesional del sistema de salud debe ser capaz de reconocer los síntomas del Ictus (aparición repentina de debilidad, dificultad en el habla, problemas de visión, dolor de cabeza y mareos).

  • La proporción de pacientes que llegaron al hospital (centros provinciales) en ambulancia creció del 52,8 al 55’5%; en el caso de los centros regionales este incremento fue del 11,5% (del 58,9 al 65,7%). Este dato refleja al tiempo un aumento de la llegada de pacientes de Ictus a centros especializados, producto de las políticas de designación territorial y distribución de centros.

  • En el mismo sentido, ha disminuido la variación de este indicador

    entre las distintas redes de salud locales de Ontario de 16 puntos

    porcentuales a 9.



4.    El paciente agudo de Ictus debe ser tratado por un equipo experto en la materia, preferiblemente desde una unidad dedicada específicamente a la enfermedad. El cuidado experto resulta en una reducción de las complicaciones y en el descenso de la mortalidad y la discapacidad asociadas.

  • En 2009/10 solo el 47% de los pacientes de Ictus fueron tratados en centros “no designados”.
  • La muerte por Ictus o Ataque Isquémico Transitorio en hospitales se ha reducido del 15,8% al 14,3%.

  • La tasa de administración de trombolíticos a pacientes que han acudido

    las primeras 2,5 horas después del ataque ha pasado del 10,9% a un

    29’6%.

  • La mortalidad a los 30 días del alta hospitalaria ha disminuido de un 13,3 % a un 12,3%.




5.    Aquellos pacientes que presenten síntomas de Ictus menor o de ataque isquémico transitorio deben ser sometidos a evaluación integral para confirmar el diagnóstico, comenzar el tratamiento y reducir así el riesgo de Ictus mayor tan pronto como convenga a la situación clínica.

  • La proporción altas de pacientes ingresados con un Ictus “imposible de determinar” se ha visto reducida de un 32,7 a un 22,8%.
  • Se ha conseguido que hasta un 86’3% de los pacientes sean sometidos a neuroimagen durante las 24 primeras horas a la llegada al hospital; en 2003 esta cifra apenas alcanzaba el 47,4%.
  • Se ha pasado de un 47,9 a un 62,3% de pacientes admitidos en hospitales sometidos a una evaluación de para detectar disfagia.


6.    Todo paciente de Ictus que requiera rehabilitación debe ser tratado en una unidad de rehabilitación especializada por un equipo interdisciplinar.

  • La proporción de pacientes derivados de una unidad de agudos a una unidad de rehabilitación creció de un 27’8 a un 30,7%. Los centros designados presentan cifras más elevadas de derivación a centros de rehabilitación específicos.
  • El tiempo medio entre un ingreso por Ictus y el comienzo de la rehabilitación ha pasado de 13 a 11 días. Asimismo, la variación entre redes locales se ha reducido de 18 días a 6.


7.    Aquellos pacientes que hayan superado un Ictus severo deben ser reasesorados periódicamente para garantizar sus necesidades de rehabilitación.

  • La proporción de pacientes que son derivados a cuidados de larga duración disminuyó de un 13,5 a un 9,6%.


8.    Los pacientes de Ictus que hayan logrado hacer vida en comunidad y presenten algún tipo de dificultad en actividades de la vida diaria deben recibir rehabilitación orientada para mejorar o evitar el deterioro de estas actividades.



Referencia bibliográfica

Ontario Stroke Evaluation Report 2011: Improving System Efficiency by Implementing Stroke Best Practices. ICES. 2011 [acceso 31 de agosto de 2011]. Disponible en: www.ices.on.ca/webpage.cfm


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